Un expositor de reseñas no funciona por sí solo — funciona porque está en el lugar y el momento en que el cliente ya está satisfecho y tiene el móvil a mano. Estas son las reglas que más influyen en cuántas reseñas consigue un mismo cartel según dónde se coloque.
La regla general: el punto de mayor satisfacción, no el de mayor tráfico
Es tentador colocarlo donde pasa más gente (por ejemplo, junto a la puerta de entrada), pero ahí el cliente todavía no ha vivido la experiencia. Funciona mucho mejor en el punto donde la experiencia ya ha terminado bien: al pagar, al recoger el pedido, al despedirse. Es el momento en que la valoración mental que se está formando es más positiva.
Dónde colocarlo según el tipo de negocio
- Restaurantes y bares: en la mesa (si usas mantel individual o atril de mesa) o junto a la caja al pagar. Evita la puerta de entrada.
- Peluquerías y centros de estética: en el mostrador de caja, justo cuando el cliente se está mirando al espejo tras el servicio. Ver cartel para peluquerías.
- Clínicas y consultas: en la recepción, en el punto donde el paciente se despide tras la cita — nunca en la sala de espera antes de entrar. Ver cartel para clínicas.
- Tiendas: junto a la caja registradora, en el momento del pago, a la altura de los ojos.
- Hoteles y alojamientos: en el mostrador de recepción, visible tanto al hacer el check-in como al check-out. Ver cartel para hoteles.
- Gimnasios: en el mostrador de recepción o control de acceso, donde el socio pasa cada visita, no solo al darse de alta. Ver cartel para gimnasios.
- Talleres mecánicos: en el mostrador, en el momento de entregar las llaves de vuelta al cliente, cuando ya ha comprobado que el problema está resuelto. Ver cartel para talleres.
Errores de colocación más comunes
- Ponerlo detrás de un cristal o vitrina. El reflejo dificulta escanear el QR y el cliente lo descarta enseguida.
- Colocarlo demasiado alto o demasiado bajo. Fuera del ángulo natural de visión, el cliente ni siquiera lo registra.
- Rodearlo de otros carteles o promociones. Compite por la atención y se pierde entre el resto de mensajes visuales.
- Colocarlo solo en la entrada. El cliente aún no ha vivido la experiencia; la probabilidad de reseña positiva es mucho menor.
- Un único expositor en un local grande o con varios puntos de pago. Si el cliente no pasa cerca de él, es como si no existiera — en esos casos conviene más de uno.
Cómo saber si la ubicación actual funciona
La señal más simple: compara el ritmo de reseñas nuevas antes y después de cambiar el expositor de sitio. Si tras moverlo al punto de pago o recepción el ritmo sube de forma clara en dos o tres semanas, has encontrado el sitio correcto. Si no notas cambio, prueba una segunda ubicación antes de descartar el cartel como herramienta.